LINEAS DE CRIA O TIPOS
Dentro de los «Cuarto de Milla» hay tres «líneas de Crianza» o «tipos» muy bien definidos y especializados, por lo que es fundamental tener este dato en cuenta al momento de adquirir uno de estos ejemplares:
Línea de trabajo: Estos son caballos muy mansos, dóciles y con un gran sentido vaquero, que consiste en la facilidad para aprender a trabajar con ganado vacuno.
Este es sin duda el tipo de caballo más difundido y con más adeptos en el mundo entero. Son muy dóciles, de buena boca y excelente carácter, lo que los hace recomendables para todo tipo de jinetes; incluso niños y principiantes.
Son los que más se adaptan a las condiciones normales de cualquier clima y condición de trabajo de campo. Son los típicos caballos de los vaqueros norteamericanos, tanto para el trabajo con ganado en los ranchos, como para las competencias deportivas de mayor difusión: aparte de ganado, rienda americana, barriles, etc.
Línea de conformación o «Halter»: Estos son, sin duda, los caballos Cuarto de Milla más bonitos y musculosos, pero el afán de seleccionarlos en ese sentido ha hecho disminuir sus condiciones de mansedumbre, facilidad de aprendizaje y velocidad.
Son verdaderos representantes del «físico-culturismo» entre los caballos, con gran desarrollo muscular, lo que también, por su exagerada voluminosidad u su mayor peso corporal, los torna lentos o más propensos a lesiones cuando se les exige rendimientos o esfuerzos mayores.
Línea de carrera: Estos son ejemplares dedicados casi exclusivamente a esta disciplina, es decir, a las carreras de corta distancia que van entre 300 y 500 metros, donde pueden desarrollar altas velocidades. De allí deriva precisamente el nombre de esta raza, por cuanto sus ejemplares son imbatibles en recorrer un cuarto de milla.
Siempre antes de elegir un caballo, hay que tener muy presente el destino que se le dará para escoger la línea adecuada, que brinde el resultado óptimo.